|
La noche virgen, me mira retorcida, abrumada por tanto esperar, mientras mi respuesta sigue oscilando entre recuerdos fugitivos que desvanecen en el reflejo de una lumbre cansada, un frío que cada vez se hace más agudo me muestra una calle estrecha, y puedo ver tras esta ventana el misterio de esas noches perdidas, dedicadas a bohemias de algún poeta
|
|